He llamado de broma a esta tarta, " LA" Tarta de manzana, porque si os gusta este magnífico postre, ésta es vuestra receta para toda la vida. Nunca he comido una tarta de manzana que llevara más cantidad de manzana que ésta y además manzana reineta. Si no teneis manzana reineta casi es mejor no hacer esta tarta. Hay mucha diferencia de sabor de comerla con la reineta a cualquier otra variedad de manzana.
Esta maravilla de receta me la dio mi madre. Ella la lleva haciendo un montón de años y gusta a todo el mundo. Esta que veis en la foto la hice para una amiga que nos invitaba a comer a su casa y la verdad es que gustó mucho, incluso a mi queridísima amiga Eva, que decía que no la iba a probar , al final claudicó y además hasta repitió.
Vamos con los ingredientes:
NECESITAMOS
- 4 huevos grandes.
- 1 vaso de harina.
- 1 vaso de azúcar
- 8 ó 9 manzanas reinetas ( 1,5 kg de manzanas)
- Opcional: podemos añadir un poco de nata líquida, no más de 200 ml. Le da más jugosidad.
- Mermelada de melocotón para pintar por encima.
COMO LO HACEMOS
Precalentamos el horno a 180 º C.
Pelamos las manzanas, las descorazonamos y cortamos como si fueran para tortilla de patata , reservando los trocitos mejores para la decoración de la tarta.
Mezclamos en un recipiente los huevos junto con el azúcar y batimos hasta que esté todo bien mezclado. Añadimos entonces la harina y volvemos a mezclar.
Incorporamos la nata y mezclamos con ayuda de unas varillas.
A continuación incorporamos a la mezcla las manzanas cortadas que teníamos reservadas.
Preparamos un molde ( si es desmoldable mejor) untándolo con mantequilla y un poquito de harina y le añadimos la mezcla .
Decoramos con los trocitos de manzana que habíamos reservado
Metemos al horno a 180 º durante 50 minutos con calor por arriba y por abajo ( sin aire). Pasado este tiempo comprobamos con ayuda de un palillo.
Una vez fria la tarta le incorporamos la mermelada de melocotón.
Es una tarta jugosa, dulce pero un poco ácida al mismo tiempo por el tipo de manzana con que está hecha, es suave, ligera, nada empalagosa. En fin ¡ una maravilla!
Os la aconsejo intensamente.